No sé qué hago acá sinceramente. Será que, cuando estoy confundida, este pequeño cuadrado blanco me hace sentir un poco más en control. La realidad es que, a raíz de lo que ocurrió hace dos días, siento cualquier cosa menos control sobre lo que acontece.
Siempre me dieron miedo lo que la gente llama "las vueltas de la vida": esta posibilidad de que un día salgas de tu casa para ir al supermercado de la otra cuadra y que, en el camino, te atropelle un auto y te mueras. No es lo inexorable de estas situaciones lo que me asusta, sino su naturaleza inesperada. Me provoca mucha ansiedad no saber, no tener aviso previo sobre lo que va a pasar, no poder prepararme mentalmente para abordar aquella situación difícil.
Así ocurrió lo que ocurrió. Fue una vuelta de la vida. Toqué el botón de play del audio de WhatsApp and it all went downhill from there. Y la realidad es que hace 72 horas que no puedo hacer otra cosa que mirar fijamente el horizonte como esperando que se me caiga alguna ficha. Por momentos la tristeza es tan profunda que tengo ganas de restablecer comunicación y pedir perdón, tanto por las cosas que dije como por las que te inventaste, y seguir adelante como si nada hubiera pasado. Al mismo tiempo me invade el orgullo y las ganas de ser, por una vez en mi vida, la persona por la que alguien se la juega, la persona que el otro tiene miedo de perder, y no vice versa.
Ahora mismo, en este instante, no siento ni desesperación ni orgullo, sino confusión. Confusión producida por dos interrogantes: el primero es "¿qué quiero recuperar?", y el segundo "¿se puede volver atrás después de lo que se dijo?" Después de todo, no es que solo hubo insultos de por medio. Los insultos son fáciles de arreglar: "perdón, no te lo digo más" y listo. Yo fui la de los insultos, te dije cosas que te hirieron, sin tratar de entender por qué te herían, y de eso me voy a arrepentir siempre. Pero vos no fuiste por el lado de los insultos, sino que cuestionaste aspectos centrales de mi persona. Mis valores, mis sentimientos. ¿Qué se puede restablecer con una persona que piensa que tenés malas intenciones? ¿Qué se puede construir con alguien para quien tus relaciones son una pantomima? ¿Se puede? Lo que me dijiste no me dolió porque me señalaste un defecto, sino porque pusiste en jaque la honestidad de mi accionar. Una cosa es que te señalen un defecto inofensivo, como ser exagerada, emocional o de mente intrincada. Otra cosa es que te acusen de falsa y mentirosa. Estos últimos no son defectos: son aspectos dañinos de la personalidad de alguien. Y no puedo tolerar que me acusen de persona dañina, ni sé si me puedo relacionar con alguien que me asigna esos adjetivos. Sí puedo, por el contrario, rodearme de gente que me señala mis defectos, como ser dramática, y me ayuda a superarlos. Es muy distinto.
Es extraño, porque generalmente las peleas mutan del enojo a la ganas de arreglarse, pero lamento decir que me encuentro a mí misma haciendo el camino inverso.
No sé qué quiero hacer. Por el momento solo tengo ganas de dejar de perder tiempo y seguir adelante. What's meant to be will be.